
Antes de entrar a la sala me encontraba meditando y tomando aire, estaba a once pisos de ver Las Travesuras de Peter Rabbit, o como yo lo veía en ese entonces: “La Granja de Orwell versión comedia“. Sinceramente no le tenia más fe que a este cine genérico de animales en CGI, y esperaba encontrarme con algo como lo fue El Pájaro Loco o Los Pitufos, pero recibí lo que me gusta llamar un Tapadón de Boca. En mi infancia recuerdo haberme topado de algún modo con una historia de Peter Rabbit y sus características ilustraciones, de partida, la película supo adaptar de manera inteligente estas narraciones de inicios del siglo XX escritas por Beatrix Potter, para presentarnos una historia fresca en los tiempos modernos.
La película dirigida por Will Gluck (Amigos con beneficios) nos cuenta la historia de Peter y su pandilla (Benjamin, Flopsy, Mopsy y Cottontail). Luego de que logran deshacerse, por giros de la vida, del viejo Conor Mcgregor (Sam Neill), los animales toman control total del huerto (que viene incluido con una casa), dando rienda suelta al carrete y el desorden. En el mismo plano temporal, pero en otro lugar; Thomas Mcgregor (Domhnall Gleeson) por giros de la burocracia recibe la lujosa casa de campo de su tío abuelo, el viejo Mcgregor, sin saber lo que allá le recibiría.

Si bien sigue siendo de este cine “genérico” que antes menciones, no hay que olvidar que es un film para niños, y dentro de esta categoría, sobresale con creces, un homenaje a lo que Betrix Potter alguna vez ofreció al mundo. Nos habla de la perdida, del amor, del auto-conocimiento, de la familia; y las responsabilidades, ante mis ojos, una fabula moderna, que aún así no deja de la lado, para nuestro disfrute, el humor para adultos entre lineas. Una caricatura personificada, pero no exagerada; y me mantuvo durante toda la película con una sonrisa esbozada, la pasarás bien, y si tienes un infante en tu familia, lo disfrutara dos veces más.
La película se encontrara en carteleras desde el 15 de marzo.